Mi experiencia
Llevaba 6 meses viviendo en Texas, aún me sentía una extraña en la cultura, aunque de alguna manera u otra me estaba adaptando de a poco. Ya me había hecho un grupo de amigos, entendía un poco más la dinámica estadounidense y me sentía con más confianza al hablar el inglés. Recuerdo estar en mi cuarto, leyendo un libro. Estaba bastante inmersa en mi lectura, pero algo me llevó a chequear mi celular. La primera aplicación que abrí fue Instagram, para variar.
En un momento, me detengo en una publicación de una de mis amigas. Era la foto de una de nuestras reuniones en las que nos juntábamos todos los sábados. Allí estaba ella con todos mis amigos, todos felices y divirtiéndose. Recuerdo mirar esa foto y el primer pensamiento fue transportarme a ese lugar, a los momentos en los cuales yo también compartía ese tiempo con ellos. A los segundos, la tristeza vino y sentí nostalgia en el momento. Tenía ganas de volver, a sentirme en casa aunque sea por solo unos minutos. No era solamente una foto, sino el significado de la misma. Había ayudado a organizar ese evento durante mucho tiempo. Estuve en toda la preparación, pero me perdí la gran celebración. Quería volver, poder sentirme cerca de nuevo, segura en mi propia tierra … .era mucho pedir? Dejé el celular al instante y decidí seguir con lo que estaba haciendo.
Pero, en mi interior, extrañaba mi hogar: quien era yo en mi tierra, el abrazo de mi padre, mi seguridad, las charlas con mi madre, pertenecer a un lugar, no tener que intentar demostrar que era valiosa, el estar en un entorno en donde la gente me veía por quien era, no por quien me mostraba todos los días.. No quería enfrentar mis limitaciones diarias y tener que ser paciente conmigo misma en esta nueva cultura.
¿Nunca te ha pasado de agradecer estar en otra etapa de tu vida pero al mismo tiempo sientes el coste de lo que fue perder la anterior?
Luego de un tiempo, pude entender patrones que me llevaban a extrañar, y una vez que uno entiende las reglas del juego, es mucho más fácil prevenir ciertos fracasos. Dicen que el conocimiento es poder, y es por eso, hoy quiero compartirte 4 consejos prácticos para lidiar cuando la nostalgia golpea muy fuerte.
Crea una rutina con elementos de tu cultura
Querida, solamente porque nadie entienda de donde vienes, no quiere decir que no es importante mantener aquellos hábitos, canciones, comidas o recuerdos que te lleven a tu país. Porque va más allá de tu nacionalidad, es aquello que te ha definido a lo largo de tu vida y ha construido la persona que eres hoy. Sé que no es fácil porque a veces por encajar, minimizamos de donde venimos. Lleva tu bandera en alto, al extranjero también le interesa ver otras culturas, no las entenderá del todo, pero por lo menos les acercará un poquito más a quien eres.
Piensa algún plato típico que puedas cocinar, alguna canción que te lleve a tu pueblo para escuchar mientras vas a tu universidad o trabajo, fechas importantes para celebrarlo. En mi experiencia, yo comencé a escuchar más cumbia una vez estando en Texas. Si bien el country me fascina y me familiaricé con ese género musical, el escuchar canciones de Ráfaga, Márama, Luck ra o cualquier otro artista, me llevaba a Uruguay todo el tiempo. Parece algo tan sencillo pero una vez que lo ponemos en práctica, comenzamos a resonar con quienes éramos y no nos sentimos tan perdidos.
¿Se te ocurre alguna a vos? No dejes morir tu cultura, aprende a llevarla tu día a día para seguir sintiéndote parte de la misma, donde sea que estés.
Mantén el contacto con tu gente, pero sin aislarte
Cuando la nostalgia te golpea y comienzas a ver a tu alrededor que todo el mundo está feliz con sus seres queridos, proyectos y vida menos tu, es importante mantener nuestras relaciones con nuestra familia y/o amigos de nuestro país. Es muy fácil caer en un pozo de tristeza el cual te imposibilita a disfrutar de la experiencia que estás viviendo. La comparación puede llevar hasta agotarnos emocionalmente y debemos prevenir estas situaciones.
Ten uno o dos contactos de ´´emergencia´´ para estas situaciones. Alguien de confianza el cual puedas desahogarte, comentarle lo que estás pasando. Algo importante en estos momentos es recordar que no estás sola. Entiendo perfectamente ese sentimiento porque yo misma lo viví, pero ten presente que siempre puedes contar con alguien, y si no se te ocurre alguna persona, en MEL vas a conseguir ese apoyo. No dudes en escribirnos.
Si no te cuidas, la soledad puede consumirte con pensamientos negativos que no te ayudarán a avanzar ante las dificultades de la cultura. No solamente es lidiar con extrañar tu hogar sino que al mismo tiempo mientras vivimos en el pasado, el presente nos presenta con diferentes maneras que debemos de adaptarnos rápidamente, sea en el idioma, metodologías, expectativas, trabajos, entre otros. Cada país funciona muy diferente y es importante tener a alguien que te ayude en esos momentos donde el homesickness te golpea fuerte. Pero entiende algo: no busques que te entiendan porque no lo harán, al menos que a quienes acudas hayan tenido este tipo de experiencia. Mi consejo es el siguiente: busca una persona segura para desahogarte.
Igualmente, mantén un equilibrio en priorizar estas relaciones a la distancia sin apartarse de tu nueva realidad. Las amistades más hermosas pueden surgir si les permites conocerte. Será incómodo en un principio, pero apuesta por ti y quien eres para poder sentirte más cómoda en tus interacciones con el resto.
Por ejemplo, algo que me ayudó mucho fue establecer momentos específicos para realizar llamadas o videollamadas con mi familia de Uruguay, y al mismo tiempo iba a reuniones todas las semanas para conocer a personas. No vas a encajar del todo con estas nuevas amistades pero no busques que todo sea perfecto, sino aprende a ir adaptándome. Creeme, cuando comencé a anotarme en organizaciones, actividades y conocer a personas, aprendí a lidiar con el rechazo y, si bien puede dar miedo en un principio, se ha convertido en una gran habilidad que me ha ayudado hasta el día de hoy. Puedo expresarme sin miedo porque sé que a las personas correctas, no las voy a ahuyentar. En tu vida, siempre serás rechazado, de un trabajo, lugar, persona. Es parte de nuestra vida y el saber cómo manejarlo es clave.
Construye un sentido de hogar donde estás
Otro consejo que puedo compartirte para aliviar el dolor de extrañar tu casa es construir un hogar nuevo. Como habíamos hablado en blog anteriores, tu nuevo hogar es este, el que estás viviendo hoy, ¿qué sentido vas a darle? Cómo lo vas a construir de una manera que se adecue con quien tu eres?
¿A qué me refiero con todo esto? Cuando crecemos en nuestro país, nuestro hogar se va definiendo por las circunstancias que nos rodean. No somos tan conscientes de cuidar ese hogar. La mayor parte de las veces vemos las situaciones y decimos ´´Es lo que hay“…asì nos tocò vivir, verdad? No podemos elegir aquello en lo que fuimos criados. Pero cuando ese hogar desaparece en una nueva tierra, es hora de construir y ahora eres tú el responsable de darle un sentido al mismo. ¿Quién quieres ser en esta nueva etapa? Y a nivel más externo, construye tu hogar de la manera que te ayude a cumplir con tus objetivos.
Por ejemplo, construye tu espacio, sea tu habitacion, departamento, auto …de una manera que te ayude a darle un sentido a lo que estás haciendo. Tu entorno influye bastante en la manera que actuamos día a día.
Lo que yo me decía era, ´´Me gusta tener mi espacio para poder escribir, así que voy a salir una vez por semana a una cafetería a poder hacerlo´´….el aislarme y poder crear, era una manera de construir tu hogar porque, al fin y a cabo, me daba mucha paz.
Piensa más allá de hoy.
Mi mentor siempre me dijo algo que quiero compartir contigo: Cada acción que tomes hoy está construyendo tu futuro. La pregunta es: ¿Lo que estás haciendo ahora te está llevando a donde quieres estar?
En los momentos en que sentí que no podía extrañar más mi hogar y deseaba volver, imaginé a mi yo del futuro. ¿Cómo me veré dentro de cinco años? Pensé en el trabajo que aspiro tener, uno que me haga feliz. En mi esposo o futuros hijos, enseñándoles y cuidándolos. En mis relaciones, en los desafíos que enfrentaré. ¿Qué habilidades estoy desarrollando hoy que me ayudarán en ese futuro? Los problemas siempre estarán ahí; la clave no es huir de ellos, sino aprender a enfrentarlos.
Adaptarse, seguir adelante, resolver problemas, pensar en otro idioma, lidiar con el rechazo… ¿No son todas habilidades valiosas? ¿No son patrones que necesitamos dominar para alcanzar nuestros objetivos?
Piensa más allá del presente. Visualiza tu futuro y apuesta por esa visión. Porque todo lo que hoy te desafía está dándote las herramientas que necesitas para llegar allí.
No quiero ser la primera en decirlo pero tarde o temprano te darás cuenta que la nostalgia que estas sintiendo hoy, es una gran bendición…guarda mis palabras y quizás, con el tiempo me entenderás.
Conclusión
Entonces, ¿a qué llegamos con todo esto?
Extrañar tu hogar es parte natural de vivir en el extranjero, pero no significa que debas quedarte atrapada en la nostalgia. Es un recordatorio de que has tenido un lugar donde fuiste amada y que sigue siendo parte de ti, aunque ahora estés construyendo una nueva historia en otro lugar.
Recuerda estos 4 consejos prácticos que te compartí:
- Crea una rutina con elementos de tu cultura
- Mantén el contacto con tu gente, pero sin aislarte
- Construye un sentido de hogar donde estás
- Piensa más allá de hoy.
Si bien hay días en los que la nostalgia será más fuerte, recuerda que el crecimiento siempre implica cierto grado de incomodidad.. Así que honra tus raíces, mantén cerca a los tuyos, pero también ábrete a todo lo que esta experiencia tiene para ofrecerte.
No estás perdiendo tu hogar, lo estás expandiendo. Lleva contigo lo mejor de tu país y crea algo nuevo donde estés
Siente. Actúa y vive, es parte de tu proceso.
Con amor,
Mel .
