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5 recuerdos que me llevo de Chicago – Visitando amistades en el extranjero.

¿Mantener amistades a distancia?

Siempre escucho la frase: ‘’Mantener amistades en la distancia no es lo mío’’, pero, ¿es realmente difícil o no estamos escogiendo a las personas correctas para hacerlo? Déjame que te explico bien a qué me refiero…

Ayer volví a Texas luego de haber pasado unos días visitando a mi amiga en Chicago. Hacía tiempo habíamos hablado de la posibilidad de verla, de conocer donde creció, su familia, su hogar…en fin su vida rutinaria. 

Viajar para conectar

Pero al fin y al cabo, recorrer las ciudades siempre es una gran experiencia, especialmente para uno que nunca las ha visitado.  La idea de este blog no es necesariamente compartirte en detalle acerca de mi viaje, sino reflexionar y ver las características de mi amistad con esta chica y cómo, a pesar de vivir a miles de kilómetros, hemos podido encontrarnos y apoyarnos. 

No voy a mentirte, me encantaría tenerla cerca, pero hay algo de nuestra amistad que nos fortalece, que el hecho de venir de culturas diferentes nos complementa y visitarla en Chicago hizo que todo lo que te compartiré acerca de este vínculo, tenga sentido. 

Antes de comenzar a compartirte, piensa en alguna amistad que tengas en tu país o mismo alguna que te hayas hecho ahora en el extranjero. Entiendo, parecería como si no pertenecieras al 100% en la misma porque un día estás y al otro día, no. Quizás te estás preguntando, vale la pena realmente mantener un vínculo a la distancia? ¿Cómo podemos hacerlo? ¿Cuándo la volveré a ver? Intentaré responder estas cuestiones, y ayudarte en el proceso, a través de 5 preguntas que me hice luego de haber llegado del viaje. 

¿Qué sentiste al volver a encontrarte con tu amiga después de tanto tiempo y distancia?

El primer recuerdo que tengo son los nervios de verla. No necesariamente eran nervios que me paralizaban, pero mientras el avión estaba aterrizando, comencé a leer nuestros mensajes alrededor del año y medio que no la había visto. A veces no nos damos cuenta de las personas que estuvieron para nosotros en diferentes situaciones de la vida. Leer los mensajes me llevó al pasado, a momentos donde había

He experimentado desilusiones en relaciones, pérdidas , alegrías, confusiones, estrés en el trabajo, situaciones graciosas o rutinarias que nos habían pasado. En fin, compartimos nuestra vida. A la distancia, pero ella estuvo presente. Me escuchaba. Me preguntaba. Desafiaba. Quería entenderme, apoyarme, y mostrar que realmente se preocupaba por mi. ¿Y la distancia? No se notaba porque compartimos esas experiencias y teníamos el objetivo de darnos lo mejor a cada una. 

Siendo extremadamente sincera, podría decirte que ella me conoce más que muchas de las personas que conozco en Uruguay. Así que lo repito de nuevo, la distancia no es una excusa para romper un vínculo. Sí, tiene sus limitaciones pero las relaciones se construyen en base a interés y esfuerzo, y esta amistad me ha motivado a seguir apostando a pesar de las limitaciones. 

El reencuentro

Volver a verla en persona no fue nada mágico sino que fue una confirmación de que valió la pena seguir en contacto con ella. Valió la pena las llamadas, los mensajes, los audios; en fin, el esfuerzo que habíamos puesto en el vínculo. 

No es fácil encontrar este tipo de amistades, pero cuando encuentras a alguien que te demuestra a través de sus acciones, que vales la pena ser escuchada y conocida y quiere verte crecer y apoyarte en cada paso, ¿por qué no hacer el esfuerzo de seguirla manteniendo en tu vida?

Entonces, cuál fue mi primer recuerdo? Reconocer el por qué de nuestra amistad. 

¿Cuál fue el momento más significativo que compartieron durante tu visita?

Aunque recorrimos muchos lugares, creo que lo más significativo para mí fue poder entender mejor a mi amiga. No solo fue ponerle cara a las personas que tantas veces me había mencionado, sino también comprender, en parte, por qué es cómo es. Ver dónde creció, conocer su barrio, su rutina, su estilo de vida, todo eso me ayudó a tener una visión mucho más completa de ella. Su realidad es muy distinta a la mía: tiene más hermanos, vive en un pueblo más tranquilo, y su familia tiene rutinas y expectativas muy diferentes a las que yo conozco. Escuchar sus historias por teléfono es una cosa, pero experimentar su mundo en persona es otra completamente distinta.

Fue muy valioso poder escucharla y entender más profundamente aquello que tantas veces compartía conmigo por teléfono. Aunque parezca curioso, estar con ella en persona no cambió demasiado nuestra relación, porque durante este año y medio nos hemos mantenido muy conectadas. Ella siempre ha sido tan constante y presente, que nunca sentí que se fuera del todo. Aun así, poder ver su mundo de cerca, vivirlo aunque sea por un momento, hizo que todo cobrara aún más sentido.

La realidad es que nos construye nuestra cultura y el tipo de entorno en el que crecimos. Lo mismo ocurrió cuando una de mis primas vino a conocer Uruguay. Fuimos a diferentes lugares típicos como ir a tomar mates en la rambla de montevideo, las ferias que se realizan a fin de año, visitamos Casapueblo y Ciudad Vieja. Paseamos por Punta del Este y tomamos un buen café en Pocitos. Conoció a mis amigos, estuve hablando con otras personas, entendió el sistema de transporte público, el tipo de vida, etc. Al finalizar su estadía recuerdo que me dijo: ‘’Mel, ahora entiendo por qué sos de la manera que sos. Ahora te entiendo mejor’. 

Lo mismo ocurrió en mi viaje al visitar a mi amiga, pude entenderla mejor. Mi segundo recuerdo más valioso, entonces, es ese: haber podido ver su mundo a través de sus propios ojos.

¿Qué consejos le darías a alguien que quiere mantener amistades a distancia?

Más que consejos, creo que lo primero que te preguntaría es qué significa esa amistad para ti. 

A veces creemos que somos amigos de personas que, en realidad, solo nos llevamos bien estando presencialmente, pero más allá de eso, no existe tal vínculo. 

Con el tiempo descubrí a clasificar y definir mis amistades, a aquellos con los cuales estoy por un tiempo y me divierto y aquellos que realmente me quieren ver crecer y puedo compartirles mis objetivos. La cruda realidad es que con muchas personas vas a perder el vínculo, especialmente si no definimos bien qué significa su amistad en nuestra vida. 

Entonces te pregunto, ¿qué te aporta la amistad? 

¿Cómo te sientes luego de tener una conversación con esa persona? ¿Sientes que puedes crecer, ser tú misma o sientes que tienes que actuar en orden de ser apreciada por la misma? 

Tu respuesta no condiciona el valor de la otra persona, no quiere decir que sean buenos o malos, sino que al definir nos da claridad para ver el lugar que tienen en nuestra vida. Y, si las respuestas nos llevan a poder seguir convirtiéndonos en quienes queremos ser, ¿por qué no mantener viva esa relación? 

Si de algo me ayudó el estar fuera de mi país por un tiempo y tener que construir todo desde cero es principalmente saber seleccionar las personas correctas en mi vida, y si…requiere esfuerzo mantenerlas. Recuerda, no se trata de cantidad, sino calidad.  

Es interesante pensarlo de esta manera porque generalmente se relacionan este tipo de preguntas en relaciones románticas, pero al fin y a cabo, una buena relación se mantiene con una base sólida de amistad. Aplica a cualquier tipo de relación, familiares, trabajo, amigos, pareja…aprende a identificar qué rol cumple cada persona en tu vida. De esta manera, no tendrás expectativas irrealistas de ellos y los aprenderás a aceptar tal y como son. 

El tercer recuerdo que guardo es haber reconocido e identificado qué aspectos de mi amistad con ella fortalecen mi vida, y cómo puedo hacer lo mismo en la suya. Es una habilidad que se va desarrollando con el tiempo: aprender a sumar a la vida de alguien y dejar que esa persona también sume a la tuya. Luego, el deseo de mantener el contacto surge de forma natural, porque entendés profundamente el por qué de esa persona en tu vida.

¿Qué esperas que esta amistad siga representando en tu vida a pesar de la distancia?

Supongo que lo que más valoro de esta amistad es el apoyo y el acompañamiento que me brinda para seguir construyéndome como la persona que quiero llegar a ser. Ella está en esa categoría; en alguien que aporta en mi vida para seguir creciendo y no la tomo por sentado. 

Hoy puedo decir con certeza que la distancia, muchas veces, es solo una excusa. Claro que es difícil, no lo voy a negar. Pero no debería ser un impedimento para mantener el contacto con alguien que realmente importa. 

Con ella, no siempre nos entendemos al cien por ciento. Es natural: venimos de realidades diferentes, crecimos en culturas distintas. Pero hay algo muy poderoso en poder ser uno mismo, sin miedo al juicio, sabiendo que del otro lado hay alguien que realmente desea lo mejor para vos. Eso trae mucha paz. Y no solo eso: también trae gratitud.

La verdad es que la extrañaba mucho. Extrañaba sentirme entendida. Pero también sé que esto no es un adiós. La distancia solo marca dónde estamos, no hacia dónde vamos. En un mundo tan cambiante, tan dinámico y lleno de sorpresas, ya nada me parece imposible.

Sí, la extraño. Pero más allá de la nostalgia, ella sigue siendo un pilar en mi vida.

El cuarto recuerdo que me llevo de esto es simple pero profundo: cuando una amistad te impulsa a crecer y te abraza tal como sos, sin importar la distancia, sabés que vale la pena cuidarla. Porque hay vínculos que trascienden la geografía.

¿Cómo fue pasear por Chicago junto a tu amiga y qué detalles del viaje quedaron grabados en tu memoria?

Pasear como turista en la ciudad donde viven tus amigos tiene una gran ventaja: la seguridad y confianza que te brinda su compañía. De alguna manera, no te sientes un turista “oficial”, porque contás con sus consejos sobre lugares más económicos para comer, los mejores horarios para moverse por la ciudad, qué transporte tomar o dónde encontrar mejores precios.

Pero, al mismo tiempo, todo es nuevo, y si sos como yo, seguro te encanta sacarle fotos a todo. Es una experiencia muy enriquecedora no solo por conocer una ciudad nueva, sino también por sumergirte en la cultura cotidiana de tus amigos.

No estuve mucho tiempo en Chicago como para captar por completo su personalidad o estilo de vida, pero sí noté que es una ciudad más tranquila comparada, por ejemplo, con Nueva York. Cuando estuve allí, todo fue bastante estresante, con un ritmo de vida acelerado; sentí que ni siquiera podía mirar a los ojos a la gente que pasaba por la calle.

Chicago, en cambio, me pareció más limpia —al menos en la zona turística— y muy hermosa. Millenium Park, en particular, me encantó: un parque en pleno centro de la ciudad, lleno de vida y verde.

Además, algo que me sorprendió y me hizo pensar en Montevideo fue su costa. Paseamos por Navy Pier, y la brisa fresca me transportó a esos momentos en los que tomo mate con mis amigos en la rambla o salimos a caminar. Fue un recuerdo simple, pero muy significativo.

El último recuerdo que me llevo es simplemente aprovechar el tiempo con ella. Sí, este es más personal. 

Conclusión

Aprovechá esas amistades en el extranjero. No solo porque tenemos a alguien que hace de guía turístico, nos acompaña y, en algunos casos, hasta nos ofrece estadía gratis (jeje), sino porque son vínculos que no hay que subestimar. No desvalorices a quienes no están físicamente todos los días, pero que aun así te suman en lo tuyo, te apoyan, te acompañan desde donde están.

Sé que te gusta viajar y descubrir el mundo—bueno, estas experiencias nos permiten abrir los ojos a otras realidades, conocer personas de contextos totalmente distintos. Y esas personas no valen menos que las de tu tierra solo por no estar físicamente presentes. Porque, de alguna manera, sí lo están. Solo que de una forma diferente.

Ah, y si algún día vas a Chicago, tenés que ir a Giordano’s. De verdad, fue uno de los lugares donde comí la mejor pizza del mundo. No es una recomendación más: es un must.

Ojalá que estos recuerdos y reflexiones te hayan servido, o al menos, te hayan hecho pensar en tus propias amistades.

Me encantaría saber si alguna vez estuviste en Chicago o si tenés algún consejo sobre cómo mantener relaciones en el extranjero.

Aguardo tu comentario. 

¡Nos vemos pronto!

Mel

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